Polvo doméstico seco: pelusa, pelo, migas, arena fina, tierra seca.
Suciedad ligera de bricolaje (en poca cantidad): serrín y virutas secas y no muy finas.
Restos secos de alfombras/tapicerías (hilos, pelusas).
No recomendado / prohibido
Líquidos o húmedos: agua, barro, comida húmeda. (El papel se reblandece y se rompe).
Ceniza o brasas (aunque estén “frías”): riesgo de incendio y polvo extremadamente fino.
Polvos minerales ultra finos: yeso/escayola, cemento, cal, sílice, talco, tóner de impresora, harina. (Saturan o atraviesan el papel; usa bolsa sintética/microfibra + filtro HEPA y, si procede, aspirador clase M/H).
Objetos punzantes o cortantes: cristal, grapas, clavos, limaduras metálicas. (Pueden rasgar la bolsa).
Residuos peligrosos: moho visible, plomo, amianto, químicos. (Requieren equipos y bolsas certificadas, normalmente clase H).